• Dr. Cano

Que es la felicidad?


La felicidad es el estado emocional de una persona feliz, una sensación de bienestar y satisfacción, una paz interior, que puede ocurrir por varias razones. La felicidad es un momento duradero de satisfacción, en el que el individuo se siente completamente feliz y satisfecho, un tiempo donde no hay ningún tipo de sufrimiento. El término felicidad proviene del latín felicitas, que a su vez proviene de felix, que significa fértil, fecundo. La felicidad se compone de diversas emociones y sentimientos, que puede ser por un motivo específico, como un sueño hecho realidad, un deseo cumplido, la autorrealización, la autosuficiencia, o incluso hay personas que están siempre alegres y de buen humor, y no es necesario ningún motivo para que estén en un estado de felicidad. La felicidad es abordada por muchos filósofos, por la psicología y por las religiones. Los filósofos asociaban a la felicidad con el placer, ya que es difícil definir la felicidad como un todo, de donde esta surge, los sentimientos y las emociones involucradas. Los filósofos estudiaban el comportamiento y los estilos de vida que podrían llevar a los individuos a la felicidad plena.

En la sociología, se analizan los factores sociales que determinan los objetivos que el sujeto se marca como meta para alcanzar estados de felicidad.

Felicidad en la Psicología

La Universidad de Oxford ha creado un cuestionario para medir, a través de diversos métodos e instrumentos, el nivel de felicidad de las personas. Ellos creen que para medir la felicidad, tenemos que evaluar los factores físicos y psicológicos, los ingresos, la edad, las preferencias religiosas, las política, el estado civil, etc.El psiquiatra Sigmund Freud defendía que cada individuo es impulsado por la búsqueda de la felicidad. Pero esta búsqueda sería algo utópico, ya que para que la felicidad exista, no puede depender del mundo real, donde la persona puede tener experiencias como el fracaso. Por lo que lo máximo que el ser humano podría lograr sería una felicidad parcial.

Felicidad en la Filosofía

Varios filósofos estudiaron y analizaron la felicidad. Para el griego Aristóteles, en el siglo III a.C., la felicidad está relacionada con el sano equilibrio y la buena armonía, haciendo el bien, siendo un ser humano en el más pleno sentido de la palabra. Para otro griego, Epicuro , también en el siglo III a.C., la felicidad se produce a través de la satisfacción de los deseos, del placer. Pirrón de Elis, que vivió también en el siglo III a.C., también creía que la felicidad llegaba por la tranquilidad. Para el filósofo indio Mahavira, que vivió en el siglo VI a.C., la no violencia era un aliado importante para lograr la felicidad plena.Los filósofos chinos también han investigado sobre la felicidad. Para Lao Tzu, que vivió en el siglo VI a.C., la felicidad se puede lograr teniendo como modelo, la naturaleza. Confucio, pensador chino, en el siglo V a.C., creía que la felicidad venía a través de la armonía entre las personas.

Felicidad en las religiones

Para las religiones teístas, la felicidad sólo se logra en la unión con Dios, y no es posible ser feliz sin esta comunión.

La doctrina religiosa budista también ha examinado la felicidad, que se convirtió en uno de sus temas centrales. El budismo cree que la felicidad se produce a través de la liberación del sufrimiento y la superación del deseo, a través del entrenamiento mental.

¿Por qué preguntamos "qué es la felicidad"? ¿Es ese el enfoque correcto? ¿Es la correcta manera de investigar? No somos felices. Si fuéramos felices, nuestro mundo sería por completo diferente, nuestra civilización, nuestra cultura, serían total y radicalmente distintas. Somos seres humanos infelices, triviales, carentes de valor, peleadores, vanos, nos rodeamos de cosas inútiles, nos satisfacemos con ambiciones mezquinas, con el dinero y la posición social. Somos seres desdichados, aunque podamos poseer conocimientos, dinero, casas ricas, muchos hijos, automóviles, experiencia. Somos seres humanos tristes, sufrientes, y debido a que sufrimos, deseamos la felicidad; y así nos dejamos arrastrar por aquellos que nos prometen esa felicidad, social, económica o espiritual.

¿De que sirve, cuando estamos sufriendo, preguntar de qué sirve la felicidad? ¿Podemos comprender el sufrimiento? Ése es nuestro problema, no cómo ser felices. Somos felices cuando no estamos sufriendo: debemos, pues, comprender qué es el sufrimiento. Pero, ¿Podemos comprender qué es el sufrimiento cuando una parte de nuestra mente está escapando en la búsqueda de la felicidad, de una salida para la desdicha?

Felicidad, satisfacción o conformismo.

¿Qué es lo que buscamos la mayoría de nosotros? ¿Qué es lo que deseamos? Especialmente en este mundo inquieto, donde todos tratan de encontrar alguna clase de paz, de felicidad, un refugio. Es importante, sin duda, averiguar qué es lo que intentamos buscar, qué es lo que intentamos descubrir. ¿No es así? Probablemente, la mayoría de nosotros busca una cierta clase de felicidad, cierta clase de paz, un lugar quizás especial y mágico. En un mundo dominado por la confusión, las guerras, las disputas, las luchas, anhelamos un refugio donde pueda haber algo de paz. Creo que eso es lo que desea la mayoría de nosotros. Y así proseguimos la vida, colgando de un hilo nuestra efímera y frágil felicidad.

Ahora bien, lo que buscamos, ¿es la felicidad, o buscamos alguna clase de satisfacción, comodidad o conformismo? Hay una diferencia entre felicidad y satisfacción. ¿Puede uno buscar la felicidad? Quizá pueda encontrar la satisfacción, pero es obvio que no podrá encontrar la felicidad. Por lo tanto, antes de entregar nuestras mentes y nuestros corazones a algo que exige una gran dosis de seriedad, atención, reflexión, cuidado, debemos descubrir, ¿no es así?, qué es lo que buscamos: si es felicidad o satisfacción y conformismo.

El verdadero gozo.

Muy pocos de nosotros disfrutamos plenamente de algo. Es muy pequeño el júbilo que nos despierta la visión de una puesta de sol, o ver una persona atractiva, o a un pájaro en el vuelo, o un árbol hermoso, o una bella danza. No disfrutamos verdaderamente de nada. Miramos algo, ello nos entretiene o nos excita, tenemos una sensación que llamamos gozo. Pero el disfrute pleno de algo es mucho más profundo, y esto debe ser investigado y comprendido.

Para conocer el verdadero gozo, uno debe ir mucho más profundo. El júbilo no es mera sensación. Requiere una mente extraordinariamente alerta, que pueda ver ese "yo" que acumula más y más para sí mismo. Un "yo" así, un ser así, jamás podrá comprender este estado de felicidad en el que no existe "uno" que es feliz. Debemos comprender esto tan extraordinario, de lo contrario, la vida se vuelve muy trivial, superficial y mezquina: nacer, aprender unas cuantas cosas, sufrir, engendrar hijos, asumir responsabilidades, ganar dinero, tener un poco de entretenimiento intelectual y después morirse.

¿Podemos buscar, perseguir la felicidad?

¿Es felicidad ser conscientes de que somos felices? En el instante mismo en que somos conscientes de nuestra felicidad dejamos de ser felices, eso ya no es felicidad. La felicidad, de la misma forma que el amor, no son cosas que podamos perseguir, llegan. Pero si las buscamos, nos evadirán.

La mente y el pensamiento jamás pueden encontrar la felicidad. La felicidad no es, como lo es la sensación, una cosa que pueda perseguirse y encontrarse. La sensación podemos encontrarla una y otra vez, porque siempre la perdemos, pero la felicidad no puede ser encontrada. La felicidad que podamos recordar es tan sólo una sensación, una reacción a favor o en contra del presente. Lo que se ha terminado no es la felicidad, la experiencia de felicidad que se ha acabado es sensación, porque el recuerdo es pasado y el pasado es memoria y sensación. La felicidad no es sensación. Podemos recordarla pero no revivirla. La mente, con sus recuerdos y experiencias no puede ser feliz, el reconocimiento mismo impide el vivir el momento presente con toda la plenitud que necesita el ser feliz.


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© 2020 Psiquiatra en Úbeda Dr. Cano